DAB, un panel autoalojado y de solo lectura para la actividad del equipo
Agrega en una sola vista lo que ocurre en GitHub, GitLab, Jira, Slack, Figma y Linear, y no escribe nada de vuelta en esas herramientas. El autor busca gente que lo pruebe.

Un desarrollador ha publicado DAB, un panel autoalojado y de solo lectura que reúne en una sola vista la actividad que un equipo genera en GitHub, GitLab, Jira, Slack, Figma y Linear. El código está en el repositorio bajo la cuenta Dhallz y, según su autor, el proyecto todavía está en una fase temprana y busca gente que lo revise a fondo.
La decisión de diseño que más condiciona su uso es esa: el panel solo lee. No escribe, no sincroniza de vuelta ni pretende sustituir a las herramientas originales, que siguen siendo la fuente de verdad. En la práctica eso significa que no hay riesgo de que dos sistemas se pisen al actualizar el mismo ticket o el mismo mensaje, y que el panel se puede tirar sin dejar rastro en los sistemas de los que bebe.
Qué hace
El objetivo que declara el autor es doble: reducir los cambios de contexto entre aplicaciones y dar una idea rápida de qué está pasando en el equipo. Es una agregación de actividad, no un gestor de proyectos ni un cuadro de mando con métricas calculadas. Seis conectores en la primera versión: GitHub, GitLab, Jira, Slack, Figma y Linear, los tres primeros más orientados a repositorio y trabajo, los otros a conversación y diseño.
Que sea autoalojado importa a quien tenga que aprobarlo: los datos de esas seis herramientas no salen de la infraestructura propia, y el despliegue queda en manos del equipo que lo opera. A cambio, alguien tiene que mantenerlo, actualizarlo cuando las API de los conectores cambien y decidir dónde guarda lo que va leyendo.
Lo que falta por saber
La publicación es un anuncio breve, sin demo ni documentación extensa. No se indica bajo qué licencia se distribuye, ni los requisitos de despliegue, ni si hay contenedor oficial, ni qué stack usa por debajo. Tampoco se detalla cómo se autentica contra cada servicio ni qué almacenamiento necesita.
Todo eso es lo que conviene mirar antes de levantarlo en un entorno real. Un agregador de este tipo vive o muere por sus credenciales: si hay que darle tokens de lectura sobre seis plataformas, el modelo de permisos y el sitio donde se guardan pesan más que la interfaz. El autor pide justamente eso, que le busquen los fallos, así que el proyecto está en el momento en que la crítica técnica sirve de algo.

