CSS-Tricks vuelve a quedar parado mientras DigitalOcean paga 3 millones a Omarchy
El sitio de desarrollo web que DigitalOcean compró en 2022 lleva meses inactivo y sin explicaciones, justo cuando la compañía estrena patrocinio millonario y recorta pagos a GNOME y Flathub.

CSS-Tricks vuelve a estar parado. DigitalOcean compró el sitio en 2022 y lo mantuvo en marcha hasta febrero de 2023, cuando despidió a la gente que trabajaba en él. Pasó un año sin moverse, la compañía volvió a contratar a su editor jefe, Geoff Graham, en junio de 2024 y el barco retomó el rumbo. Ahora está otra vez inactivo, y esta vez no hay comunicación: el proveedor cloud se ha limitado a callar.
El contraste está en a dónde va el dinero. DigitalOcean acaba de entrar como patrocinador corporativo fundacional de Omarchy, el conjunto de scripts y ficheros de configuración montado sobre Arch Linux que lidera David Heinemeier Hansson, con una donación de 3 millones de dólares. Hansson contó que escribió al consejero delegado de DigitalOcean, Paddy Srinivasan, por X un miércoles, hablaron esa misma noche y el domingo ya estaba todo cerrado. La cifra sale de su propio anuncio, no de un tercero.
Y no es la única partida que ha cambiado: la empresa ha dejado de pagar los 50 dólares al mes que destinaba a la infraestructura de GNOME y Flathub, según el relato de quien ha seguido el asunto de cerca.
El mismo sitio, otra vez
Graham lleva meses intentando levantar fondos para sacar adelante la publicación, sin éxito. Ese es el detalle incómodo. Un conjunto de scripts y ficheros de configuración cerró su financiación en cuatro días, mientras los proyectos sobre los que se apoya por debajo, GNOME y Flathub, pierden una cantidad simbólica y la publicación que la propia DigitalOcean compró se queda sin quien la escriba.
Conviene poner las cifras en su sitio. 3 millones de dólares son calderilla en el balance de una compañía del tamaño de DigitalOcean, y 50 dólares al mes no arreglan nada, pero tampoco rompen nada. Lo que se está viendo es una decisión sobre a quién se le presta atención, no un problema de presupuesto.
Para quien administra sistemas, el asunto tiene una lectura práctica: qué proveedor cloud decide financiar el software del que depende su infraestructura y cuánto pesa eso a la hora de elegir dónde desplegar. DigitalOcean no ha explicado ni el estado de CSS-Tricks ni el fin de los pagos a GNOME. Queda por ver si el sitio vuelve, y con él una de las pocas publicaciones decentes sobre desarrollo web que siguen en pie.

