CompDesk: un sistema de tickets autoalojado ligero como alternativa a GLPI
Un desarrollo open source busca cubrir las necesidades básicas de soporte IT sin la complejidad de las suites tradicionales.

CompDesk es un sistema de gestión de incidencias (helpdesk) autoalojado y de código abierto que acaba de aparecer en la comunidad de self-hosting. El proyecto nace de la frustración de un equipo que, tras años usando GLPI, decidió que la plataforma se había vuelto demasiado pesada para sus necesidades reales. El objetivo es claro: ofrecer una herramienta ligera que gestione tickets, departamentos y usuarios sin convertirse en otra suíte empresarial monumentales.
Características técnicas y despliegue
Para empezar, la aplicación se centra en los fundamentos del soporte IT. Permite crear espacios de ticketing independientes para cada departamento, lo que facilita el seguimiento de peticiones y evita que se pierdan en correos electrónicos sueltos. La interfaz incluye formularios y campos de ticket personalizables, lo cual es crítico para adaptar el flujo de trabajo a la estructura interna de cada organización.
En cuanto a la integración con el ecosistema actual, CompDesk soporta autenticación única (SSO) a través de Microsoft Entra ID (antiguo Azure AD). Esto permite a los administradores reutilizar el directorio activo existente sin crear silos de credenciales. La notificación de eventos se gestiona vía SMTP, y el sistema incluye opciones básicas de personalización de marca para que la herramienta se adapte a la identidad visual de la empresa.
El desarrollador, quien comparte que la UI y parte del desarrollo fueron asistidos por IA pero diseñados y mantenidos por el equipo, mantiene el código disponible en el repositorio de GitHub. La documentación oficial detalla los pasos para el despliegue inicial.
Aunque el proyecto está en una fase temprana y busca activamente retroalimentación sobre bugs y problemas de usabilidad, su propuesta es atractiva para equipos pequeños o medianos que sienten que GLPI o Jira les están sobrecargando la infraestructura. La clave no es la innovación tecnológica radical, sino la reducción de la superficie de mantenimiento. Si tu stack actual tiene herramientas que consumen recursos solo para funciones que no usas, esta es la prueba de concepto que merece la pena probar en un entorno de aislamiento antes de decidir si migras.