Cables USB y dongles que pueden quemar tu equipo, robar datos y más
Algunos cables USB y dongles están diseñados para dañar físicamente el hardware, robar información o incluso ejecutar malware. Descubre los modelos más peligrosos y cómo protegerte.

El día pasado, ZDNET publicó un análisis exhaustivo sobre cables USB y dongles que pueden resultar mortíferos para tus dispositivos. Entre los casos más alarmantes se encuentran:
USB‑A a USB‑A: un cable con conectores idénticos en ambos extremos puede encenderse cuando se conecta a dos fuentes de alimentación, provocando chispas y daños irreversibles.
Medusa: cables multi‑cargador que, al conectar los extremos incorrectamente, pueden sobrecargar el puerto y quemar el controlador. Los modelos de calidad incluyen un chip controlador que corta el suministro, pero los baratos suelen fallar.
O.MG cable: cable aparentemente normal que incorpora un microprocesador y un chip Wi‑Fi. Puede inyectar pulsaciones de teclado, ejecutar scripts y capturar credenciales; incluso se autodestruye si se detecta.
USBKill: dongles que disparan cientos de voltios para matar cualquier dispositivo conectado. Se pueden disparar por app, por radio o por un anillo magnético, y existen variantes que atacan RJ45, HDMI, etc.
El comunicado de la CPSC advierte a los consumidores de no usar cables “widowmaker” (extensiones macho‑a‑macho), ya que pueden provocar incendios y daños permanentes. Además, la publicación sugiere instalar bloqueadores de datos cuando se viaja y mantener los cables sospechosos separados.
Los dispositivos maliciosos no se diferencian visualmente de los habituales, por lo que la única forma de mitigarlos es la prevención: comprar en distribuidores confiables, usar bloqueadores de datos y revisar la documentación de los cables antes de conectarlos. Los usuarios de KVM, routers y dispositivos de streaming deben revisar que el cable que emplean no sea una variante USB‑A‑a‑USB‑A.
En resumen, la amenaza no es solo la pérdida de datos; es la posibilidad de que un cable cause daños físicos que requieran reparaciones costosas. La comunidad de seguridad ya está recomendando que los administradores de sistemas implementen políticas de control de dispositivos USB y que los usuarios se familiaricen con los riesgos que estos accesorios pueden acarrear.


