Bedrock 2.0, el kit de inicio para Emacs, ahora exige Emacs 31
La versión 2.0 de Bedrock rompe con Emacs 29 y requiere Emacs 31. Mejora la configuración por defecto, con cambios en lexical-binding, tree-sitter y más.
Bedrock 2.0 ya está aquí. Este kit de configuración para Emacs, que presume de minimalista y de no depender de paquetes de terceros en su configuración base, rompe con Emacs 29 y pasa a exigir Emacs 31, la versión publicada el pasado agosto. Si te quedas en Emacs 29, tendrás que conformarte con Bedrock 1.x o adaptar los ficheros a mano.
A diferencia de otros kits como Doom Emacs o Spacemacs, Bedrock no intenta ofrecer una experiencia empaquetada: te da una base limpia y comentada para que construyas encima. Se compone de un par de ficheros, init.el y early-init.el, que se copian en ~/.emacs.d/ y que el usuario modifica según crecen sus necesidades. La configuración de paquetes externos vive en una carpeta extras/, de modo que puedes añadir configuraciones individuales o grupos enteros. El objetivo es que te hagas dueño de tu configuración cuanto antes, sin depender de un framework que oculte lo que pasa bajo el capó. El proyecto nació como un ejercicio personal para ajustar las opciones integradas de Emacs, y con el tiempo se convirtió en una configuración que su autor recomienda a amigos que quieren probar el editor. No incluye telemetría, lo que explica la ausencia de estadísticas de uso, pero también es una declaración de intenciones sobre privacidad.
La versión 2.0 introduce cambios de calado. Todos los ficheros .el usan ahora lexical-binding: t, lo que permite detectar errores de ámbito en tiempo de compilación. Los paquetes declarados con use-package se instalan automáticamente si no están presentes. Se sustituye which-key por embark-auto-prefix-help-mode cuando está cargado embark, y se elimina wgrep en favor del modo integrado de edición de grep. Además, mejora la configuración de tree-sitter, el buscador isearch, hace que el buffer *Completions* se actualice en tiempo real y activa repeat-mode por defecto. También hay correcciones, como los colores de los temas que ahora se respetan y una mejor supresión del mensaje de inicio.
La lista completa de cambios está en el changelog del repositorio. Y ojo: Bedrock no ofrece una ruta de actualización automática. Para pasar de 1.x a 2.0 hay que comparar el commit que usas con la rama principal y aplicar los cambios que te interesen. Es intencionado, insiste el autor, para que el usuario acabe siendo el dueño absoluto de su configuración. Si vienes de una versión anterior y no quieres complicarte, puedes quedarte donde estás: se trata de una mejora incremental, no de un rediseño completo. Pero si quieres aprovechar las novedades de Emacs 31 y las mejoras de esta versión, ya sabes: copia, compara y decide.

