AMD toca brevemente el billón de dólares en bolsa y supera a Intel en valoración
La capitalización de AMD pasó el lunes el billón de dólares por unas horas, aún lejos de los 5,5 billones de Nvidia pero por delante de los 640.000 millones de Intel.
La capitalización bursátil de AMD cruzó el lunes el billón de dólares, aunque solo fuera de forma momentánea. La compañía se queda a años luz de Nvidia, que ronda los 5,5 billones y sigue siendo la empresa más valiosa del mundo, pero ya deja atrás a Intel, valorada en 640.000 millones. Detrás del hito no hay un anuncio puntual: es la suma de tres años de ventas de aceleradores Instinct y de una cuota de CPU de servidor que no deja de crecer.
Del MI300 al rack Helios
AMD llegó tarde a la fiesta de la IA. Hasta 2023 buena parte de su esfuerzo en GPU se fue al HPC clásico y a proyectos de supercomputación nacional. Ese año lanzó el Instinct MI300A, que sobre el papel ofrecía más rendimiento, más memoria y más ancho de banda que los H100 y H200 de Nvidia. El problema fue el software: un ecosistema construido durante años alrededor de CUDA y con ROCm todavía sin optimizar.
La narrativa ha cambiado en parte porque han aparecido clientes grandes. Microsoft, OpenAI, Oracle, Anthropic y Meta han desplegado MI300 y MI350 a escala, y las nubes más pequeñas (TensorWave, Vultr y compañía) han servido para que la comunidad open source se acostumbre a estos aceleradores. El argumento comercial es simple: más memoria y menor precio.
Para el tercer trimestre, AMD tiene previsto Helios, una plataforma de cómputo de rack que, según la compañía, lleva un 50% más de HBM4 y de ancho de banda de scale-out que los sistemas Blackwell y Vera Rubin de Nvidia, con entre un 15% y un 25% más de rendimiento en entrenamiento y un 30% de ventaja en rendimiento por dólar. Esa última cifra la da AMD y nadie la ha verificado de forma independiente.
Epyc aprieta donde Intel se ha quedado corto
Las GPU no son lo único que sostiene la valoración. Aaron Rakers, de Wells Fargo, calculó en febrero que Instinct aportó entre 2.500 y 2.600 millones de dólares de los 10.300 millones de ingresos del cuarto trimestre de 2025, más o menos lo mismo que las CPU Epyc.
El tirón de las cargas agénticas (OpenClaw, Claude Code y similares) empuja la demanda de procesadores: los modelos corren en GPU, pero el código que generan y las herramientas que ejecutan siguen necesitando CPU. Ahí la competencia es mucho mayor, con Intel, Arm, Qualcomm, Nvidia y las propias nubes en la puja, pero Epyc ha ido arañando cuota. En agosto, AMD superó el 35% del mercado de CPU de escritorio. En servidores, su cuota llegó al 34,5%, con otro 13,6% en manos de chips Arm de Ampere, Amazon, Microsoft y Google; si la comparación se limita a Epyc contra Xeon SP, sube al 46,4%, según Mercury Research.
La ayuda viene de Intel, que no ha tenido un Xeon competitivo desde Sapphire Rapids, se quedó a medio camino con los Xeon 6 en 2024 y ha cancelado los Xeon 7 SP de gama general. Con el calendario actual, es difícil que vuelva a la carga antes de 2028.
AMD también arrastra un catálogo que va más allá de CPU y GPU: smartNIC, DPU, FPGA gracias a la adquisición de Xilinx —que además le dio la IP de las NPU que le valieron el sello Copilot+ de Microsoft— y diseño de sistemas.
Queda por ver qué pasa con los despliegues comprometidos. Anthropic planea instalar hasta 2 gigavatios de Instinct para entrenamiento e inferencia, y OpenAI, Oracle, Microsoft y Meta dicen que desplegarán Helios a escala. La duda es la de siempre: si Nvidia mantiene su ventaja de software, la presión de precios que mete AMD le sirve a los clientes aunque AMD no acabe ganando la carrera.

