AI‑generadas imágenes de comida se vuelven un fenómeno de marketing digital
Los menús digitales de restaurantes están repletos de fotos de comida generadas por IA que resultan poco apetecibles, y los mismos algoritmos están empezando a decidir qué ingredientes incluir en los platos.

El auge de la "menu slop" generada por IA
La última tendencia en la industria alimentaria es la proliferación de imágenes de comida creadas por modelos generativos. Restaurantes de todo el mundo usan estas fotos para atraer clientes en aplicaciones de entrega, sin pasar por una sesión fotográfica profesional.
La calidad de las imágenes es, en general, decepcionante. Los tacos, burritos y pizzas aparecen con cortes extraños, colores distorsionados y, a veces, con huecos inexplicables. Los consumidores reaccionan en redes sociales, calificando los platos como “poco apetitosos” o “extraños”.
¿Por qué los dueños de restaurantes recurren a la IA?
El crecimiento de pedidos online ha impulsado la digitalización de los menús. Con la presión de diferenciarse en plataformas de terceros como DoorDash, los dueños optan por imágenes generadas por IA para ahorrar costos y tiempo. La mayoría de los sistemas disponibles no generan fotos fotorealistas; a menudo, la imagen se ve claramente artificial.
Brendan Sweeney, CEO de Popmenu, señala que “una imagen que se percibe como totalmente inauténtica es peor que no usar ninguna foto”. A pesar de esto, el 85 % de los restauranteros se siente cómodo con el uso de IA y planea intensificar su adopción.
Más allá de la estética: la IA en la creación de menús
Tastewise, una firma de análisis de datos alimentarios, ha desarrollado TasteGPT, un chatbot que utiliza datos masivos para sugerir tendencias, combinaciones de sabores y oportunidades de mercado. Empresas como Nestlé y PepsiCo ya usan estos agentes para decidir qué productos lanzar.
El algoritmo puede, por ejemplo, recomendar “pizzas con queso de anacardos” o “batidos de banana con creatina” basándose en el comportamiento del consumidor. Si bien la idea de automatizar la concepción de menús es atractiva, todavía hay preguntas sobre la calidad de la guía de la IA y su alineación con la realidad culinaria.
Posibles soluciones y consideraciones operativas
Sweeney propone usar software como Popmenu para mejorar fotos reales en lugar de crear nuevas. La IA puede igualar la iluminación, retocar la presentación y hacer que las imágenes luzcan profesionales sin alterar el contenido real del plato.
Para los administradores de sistemas y arquitectos de TI, la cuestión se centra en la integración de estas herramientas con los sistemas POS y las plataformas de entrega. La compatibilidad con los estándares de formato de imagen y la gestión de licencias de los modelos generativos son factores críticos.
Perspectiva a futuro
A medida que la IA se vuelve más sofisticada, es probable que las imágenes de menú mejoren en realismo y coherencia. Sin embargo, los críticos temen que la tendencia al automatismo pueda seguir sacrificando la autenticidad culinaria por la eficiencia.
Para quienes gestionan infraestructuras de restaurantes, la clave será evaluar si las herramientas de IA realmente aportan valor agregado en términos de conversión y fidelización de clientes, y no solo en ahorro de costes iniciales.
Relevancia para los profesionales de TI
El caso de la IA en menús ofrece una visión práctica de cómo los modelos de generación de imágenes se integran en flujos de trabajo empresariales. Los responsables de compras deben considerar licencias, compatibilidad con sistemas existentes y posibles riesgos de reputación al desplegar imágenes que no representen fielmente los productos.
En última instancia, la decisión de usar IA para menús debe medirse no solo por la calidad visual, sino también por el impacto en la experiencia del cliente y la coherencia con la identidad de la marca.


