addy.io bloquea por defecto los píxeles de seguimiento en el correo reenviado
El servicio de alias de correo activa el filtrado de imágenes de rastreo en los planes Lite y Pro, sin que el usuario tenga que configurar nada.

El servicio de alias de correo addy.io ha activado por defecto el bloqueo de píxeles de seguimiento en los mensajes que reenvía a sus usuarios. La función está en los planes Lite y Pro y actúa sobre el HTML antes de que el correo llegue a la bandeja de entrada, así que quien ya esté suscrito no tiene que tocar nada: los reenvíos nuevos salen ya filtrados.
Los píxeles de seguimiento son imágenes ocultas, a veces de un solo píxel de lado, que las newsletters y las herramientas de marketing incrustan en el HTML. Cuando el cliente de correo carga la imagen, el servidor del remitente anota que el mensaje se ha abierto, y con eso reconstruye tasas de apertura, horarios de lectura y a veces la ubicación aproximada. El filtrado en el momento del reenvío tiene su gracia: se reescribe el HTML y se quitan las imágenes que coinciden con firmas conocidas, pero se respeta el contenido normal, desde fotos hasta logotipos o los iconos habituales de redes sociales.
Informe sin base de datos
Cuando el filtro encuentra algo, el mensaje reenviado muestra un aviso con el número de píxeles bloqueados y un enlace a un desglose. Ese informe incluye las direcciones de origen y destino y los hosts de los rastreadores implicados, y aquí está el detalle coherente con el discurso del servicio: los datos van codificados en la propia dirección del enlace en lugar de guardarse en su base de datos, y los enlaces caducan a los 30 días del reenvío. Quien controle esa URL ve lo que hay dentro, pero el servicio no acumula el histórico.
En el panel de Lite y Pro aparece además un gráfico con los píxeles bloqueados en los últimos siete días. El plan gratuito se queda fuera; Duo y Family lo tienen porque incluyen Pro. Y quien prefiera recibir los correos sin manipular puede desactivarlo en los ajustes.
El filtro trabaja por coincidencia con imágenes conocidas, así que la cobertura real dependerá del catálogo que mantenga el servicio: un píxel servido desde un dominio no catalogado, o con la URL cambiada para esquivar la firma, seguirá pasando. Para quien usa alias precisamente para cortar la trazabilidad con quien le escribe, quitar el acuse de apertura cierra el último canal que quedaba abierto en ese flujo, y hacerlo por defecto evita el problema clásico de estas funciones: que solo las active el 5% de la gente que ya estaba preocupada.

